Si desea crear una energía protectora alrededor y dentro de su casa, es importante que invoque al ¨Espíritu del Viento¨. Para ello, coloque un Windchime. El windchime producirá una energía sonora circular que resulta sumamente protectora y curativa, incluso cuando no suene.
El windchime (campanas de viento) puede tener un efecto sanador en la mente y en el cuerpo. La resonancia y la vibración del sonido libera el stress y el bloqueo emocional en el cuerpo, y calma la mente, expandiendo el conocimiento consciente y la conexión con el espíritu.
Los sonidos positivos del windchime promueven la relajación, reducen el enojo y la tensión. Se cree que el windchime ayuda a fortalecer la conexión mente/cuerpo/espíritu, dejando una sensación de paz y bienestar. También se dice que un windchime puede proporcionar balance y armonía a nuestro jardín y nuestra casa, y son especialmente recomendados por expertos en Feng Shui.
La historia de los windchimes data de tiempos antiguos en muchas culturas. Sin embargo el mayor y más importante desarrollo fue en el Este y Sur de Asia, en Bali, Tibet y Japón.
Los Budistas colgaban cientos de windchimes elegantemente decorados, de metal, de bambú, etc., en los lugares sagrados para crear un sonido poderoso y ensordecedor en el viento.
En Asia y el antiguo Mediterráneo los windchimes se usaron para atraer espíritus benevolentes.
En China y Japón se convirtieron en arte tanto en casas privadas como en estructuras sagradas.
Durante los siglos 19 y 20 se esparció su uso hacia Occidente. Hoy en día se usan alrededor de todo el mundo y son considerados de buena suerte.
A través de la Historia, los windchimes siguen siendo anhelados por su belleza y sus agradables y placenteras melodías. Es sin lugar a dudas una poderosa herramienta que es fundamental en la mejora y cura de distintas situaciones en el Feng Shui. Tiene el poder necesario para manejar y aumentar el chi (energía positiva) en donde sea colocado. Es una presencia importante y económica para modificar la energía en casas, edificios y grandes estructuras, en el caso de una mala orientación del Feng Shui.
Los windchimes que están cuidadosamente diseñados, según las reglas de la naturaleza, invitan la buena energía y alejan las malas vibras con sus tonos y melodías.